FLORA Y FAUNA

GENERALIDADES



CREACIÓN 

Diciembre 11, 1996
Resolución Nº 066


REGISTRO OFICIAL

Diciembre 19, 1996
Registro Oficial Nº 92

SUPERFICIE 

149 900 ha

RANGO ALTITUDINAL 

800–5 265 msnm

FORMACIONES VEGETALES

Bosque siempreverde piemontano, matorral húmedo montano, bosque siempreverde montano bajo, bosque de neblina montano, bosque siempreverde montano alto, páramo herbáceo, páramo seco, gelidofitia

PLAN DE MANEJO

No tiene

CLIMA

Temperatura media varía entre 9 y 11 ºC, los extremos absolutos son 0 y 22
ºC.

PRECIPITACIÓN

500 – 3000 mm

FLORA





Una de las características que aumenta la importancia en los esfuerzos de conservación de un área protegida es la existencia de especies endémicas y aún más si están local y globalmente amenazadas. Es por esto que con base en el Libro Rojo de Plantas Endémicas del Ecuador (Valencia et al. 2000) se enfatiza la posible existencia de 292 especies endémicas para la RELI, entre ellas 41 confirmadas. 

FORMACIONES VEGETALES


SECTOR DE LAS ESTRIBACIONES DE LA CORDILLERA OCCIDENTAL
BOSQUE SIEMPRE VERDE PIEMONTANO 

(300-1 300 msnm): En Ecuador, esta formación posee altos niveles de endemismo. Sus bosques son prácticamente inaccesibles y, por ende, poco intervenidos. Los árboles de esta formación alcanzan los 30 m de altura y presentan grandes concentraciones de epifitas. El sotobosque es arbustivo y en el estrato herbáceo las familias más abundantes son Araceae, Heliconiaceae, Cyclanthaceae, Piperaceae, Orchidaceae y Gesneriaceae (Sierra 1999).

La flora característica del estrato superior son las palmas (Iriarte sp.), Wettinia sp. (Arecaceae); los cedros (Cedrela montana) y los matapalos (Ficus sp.); mientras que en el estrato intermedio dominan los árboles de tagua (Phytelephas aequatorialis), cauchillo (Sapium sp.) y guadúa (Guadua Angustifolia). En el sotobosque existe una gran variedad de heliconias como el platanillo (Heliconia griggsiana), anturio (Anthurium ovatiiolium) y la paja toquilla (Carludovica palmata); (Bustamante y Gómez 2005). También se registran bromelias (Tillandsia complanata), guarumos (Cecropia bullata), maticos de monte (Piper sp.) y orquídeas (Epidendrum jamesonii y Oncidium nubigenum); (Vásquez 2006; Sierra 1999).


SECTOR NORTE y CENTRO DE LOS VALLES INTERANDINOS MATORRAL HÚMEDO MONTANO 

(02000-3 000 msnm): En esta formación, la gran mayoría de la cobertura vegetal ha sido destruida y reemplazada por cultivos o bosques de eucalipto (Eucalyptus globulus), especie introducida. En la actualidad, puede encontrarse relictos de lora nativa (constituida por matorrales) en las quebradas, en pendientes pronunciadas y en sitios inaccesibles. La vegetación indicadora de este tipo de formación consta de: pumamaqui (Oreopanax confusus), sigse (Cortaderia nítida), sacha chocho (Lupinus sp.), retama (Spartium junceum). No obstante, también pueden estar presentes arbustos, como: chilca (Baccharis latí folia, B. buxifolia), zapatito (Calceolaria crenata, Calceolaria ericoides), lechero (Euphorbia laurifolia), colca (Miconia crocea), Bidens humilis (Asteraceae), campanero (Syphocamphyllus giganteus) y eventualmente árboles de aliso (Agnus acuminata), capulí de monte (Vallea stipularis) y nogal (Juglans neotropica); (Bustamante y Gómez 2005). La composición florística de estos matorrales o pequeños remanentes de bosques puede variar entre las localidades, dependiendo del grado de humedad y el tipo de suelo (Sierra 1999).

SECTOR NORTE Y CENTRO DE LA CORDILLERA OCCIDENTAL 

BOSQUE SIEMPRE VERDE MONTANO BAJO:

(1 300-1 800 msnm): Es el límite donde empiezan a desaparecer las especies arbóreas características de los sectores de tierras bajas y son sustituidas por abundantes epifitas, musgos, helechos y orquídeas. Ya que esta formación se encuentra presente en estribaciones y pendientes inaccesibles, los árboles de dosel alcanzan entre 25 a 30 m (Bustamante y Gómez 2005; Sierra 1999).

En el estrato superior dominan: jiguas (Ocoteacooperi y Nectandra lavéis), cedros (Cedrela montana), palmas de ramos (Ceroxylon alpinum), gomas (Castilla elástica), higuerón (Ficus obtusifolia), sangre de gallina (Otoba gordonifolia), pambil (Iriabundantes epifitas, musgos, helechos y orquídeas. 
Ya que esta formación se encuentra presente en estribaciones y pendientes inaccesibles, los árboles de dosel alcanzan entre 25 a 30 m (Bustamante y Gómez 2005; Sierra 1999).

En el estrato superior dominan: jiguas (Ocotea cooperi y Nectandra lavéis), cedros (Cedrela montana), palmas de ramos (Ceroxylon alpinum), gomas 
(Castilla elástica), higuerón (Ficus obtusifolia), sangre de gallina (Otoba gordonifolia), pambil (Iriartea deltoidea) y balsas (Ochroma pyramidale), en zonas abiertas; mientras que en el estrato intermedio se encuentra: cauchillo (Sapium sp.), arrayán (Myrcianthes rophaloides), guabas (Inga sp.), Buddleja americana (Loganiaceae) y el helecho gigante (Cyathea caracasana); (Bustamante y Gómez 2005). artea deltoidea) y balsas (Ochroma pyramidale), en zonas abiertas; mientras que en el estrato intermedio se encuentra: cauchillo (Sapium sp.), arrayán (Myrcianthes rophaloides), guabas (Inga sp.), Buddleja americana (Loganiácea) y el helecho gigante (Cyathea caracasana); (Bustamante y Gómez 2005).


BOSQUE DE NEBLINA MONTANO 

(1 800-3 000 msnm): En esta franja altitudinal predominan las epifitas, especialmente las orquídeas, helechos y bromelias, las cuales son numerosas en especies e individuos. Los árboles se caracterizan por estar cargados de musgos y el dosel está entre 20−25 m.

La flora característica está dada por: aliso (Alnus acuminata), cedro (Cedrela montana), Bomarea sp. (Amaryllidaceae), anturios (Anthurium mindense, A. gauleanum, A. nanegalense, A. Clorugatum); palma de cera (Ceroxylon ventricosum), colca (Miconia theaezans), sangre de gallina (Otoba gordonifolia), palma de monte (Prestoea montana), guarumo (Cecropia máxima), sangre de drago (Croton magdalenensis), flor arcoiris (Bomarea sp.), los helechos (Blechnum sp.), matico de monte (Piper sp.) y chusquea (Chusquea scandens); (Sierra 1999). 

BOSQUE SIEMPRE VERDE MONTANO ALTO 

(3 000-3 400 msnm): Incluye la vegetación de transición entre los bosques montanos altos y el páramo, también conocida como de Ceja Andina (Sierra 1999). La composición florística de esta franja tiene una influencia seca en la parte que limita con los páramos y húmeda hacia los bosques montanos de neblina. La vegetación es achaparrada, con matorral arbustivo seco que no sobrepasa los 3 m. En el límite de los bosques nublados, se observa: piquiles (Gynoxys buxifolia), colca (Miconia crocea), Hesperomeles ferruginea (Rosácea), mortiño (Vaccinium mortinia), pumamaqui (Oreopanax sp.), yanaquiro (Tournefortia scabrina), campanero (Syphocamphylus giganteus), palma de cera (Ceroxylum ventricusum), entre otros. Una especie leñosa registrada en las partes altas de la Reserva es el romerillo (Hypericum laricifolium), cuya presencia marca la separación entre el bosque andino y el páramo (Bustamante y Gómez 2005).


PÁRAMO HERBÁCEO 

(3 400-4 000 msnm): En su límite inferior se encuentra la Ceja Andina arbustiva o, en su defecto, campos cultivados donde el bosque andino ha sido deforestado (Sierra 1999). Los géneros más conspicuos son Calamagrostis, Festuca y Stipa en asociación con herbáceas y pequeños arbustos (Bustamante y Gómez 2005; Sierra 1999).

La vegetación preponderante en el páramo de pajonal, la conforman: Calamagrostis efusa, Stipa ichu (Poacea), sigse (Cortaderia nítida), cacho de venado (Halenia weddeliana), sisan (Genciana sedifolia, Gentianella selaginifolia, y Gentianella difusa), Agrostis breviculmis. Mientras que en los 
alrededores de las lagunas y pantanos, las formas dominantes son las almohadillas compuestas por Werneria sp y Azorella sp. (Vázquez 2006; Bustamante y Gómez 2005). 

PÁRAMO SECO 

(4 200 msnm hasta el límite nival): En estos páramos la vegetación se alterna con parches de arena desnuda. La lora es xerofítica, con pocas hierbas, pequeños arbustos, algunos musgos y líquenes. Las plantas características son: aretillo (Azorella pedunculata), chuquiragua (Chuquiragua jussieu), valeriana (Valeriana microphylla), Senecio microdon, S. Comosus (Asteraceae), taruga (Wernera nubigena), trencilla (Loricaria ilinisae), cola de caballo (Ephedra americana), ashpa chocho (Lupinus microphyllius), Astragalus geminilorus (Fabaceae) pajas (Poa cucullata, Stipa hansmeyeri y S. ichu) y varios helechos (Blechnum sp.); (Vásquez 2006; Sierra 1999). 


GELIDOFITIA 

(Sobre los 4 700 msnm): Las plantas superiores están casi ausentes y las que existen crecen a nivel subterráneo. Los rizomas y raíces son muy desarrollados y las hojas muy pequeñas. Dominan varias especies de líquenes (Lecanora sp y Gyrophora sp.) y musgos (Andreana sp. y Grimmia sp.). Este tipo de formación se encuentra en todos los nevados de la Cordillera Occidental (Josse 1996, cit. por Vásquez 2006; Sierra 1999).

Las plantas superiores características son: Aciachne lagellifera (Poaceae), Loricaria ferruginea (Asteraceae), Draba aretioides (Brassicaceae), Valeriana pilosa (Valerianaceae); (Sierra 1999).


FAUNA



El conocimiento de los animales presentes dentro de la RELI es escaso. En las Alternativas de Manejo publicado en 1996 reportan la presencia de 44 especies de mamíferos, 47 de anfibios y reptiles y por estudios adicionales se sabe de la existencia de 257 especies de aves, sin embargo, estos números no representan la diversidad real de la Reserva. Freile y Chávez (2004) reportan números importantes de pájaros en bosques cercanos a la RELI.

MAMÍFEROS

Aunque, se han reportado 44 especies, sólo en trabajos realizados en la Reserva Otonga se han registrado 50, lo cual demuestra la falta de estudios dentro del área. En la RELI existen reportes de avistamientos de mamíferos grandes como: oso de anteojos (Tremarctos ornatus), puma (Puma concolor), cervicabra (Mazama ruina), lobo de páramo (Lycalopex culpaeus), pecarí de collar (Pecari tajacu) y pecarí de labio blanco (Tayassu pecari); pero el estado actual de sus poblaciones es desconocido. 

También habitan, comúnmente, especies como el conejo (Sylvilagus brasiliensis), los murciélagos insectívoros (Miosis sp.), los murciélagos fruteros 
(Sturnira sp. y Carollia sp.), la guanta (Cuniculus paca), la raposa (Didelphys pernigra), la guatusa (Dasyprocta punctata) y los ratones del género Microryzomys (Vásquez 2006). Adicionalmente, en el 2002 Anderson y Jarrín describen al ratón bolsero ecuatoriano (Heteromys teleus), especie endémica, frugívora, nocturna, terrestre y solitaria.

AVES

La Reserva alberga alrededor de 257 especies de aves, pero se estima que la diversidad total puede aumentar en la medida que se intensifiquen los estudios en el área (Freile y Santander 2005). 

La Reserva sirve de refugio para especies endémicas de los bosques nublados del Chocó, amenazadas de extinción a nivel mundial, como: gralaria gigante (Grallaria gigantea), gralaria bigotiblanca (Grallaria alleni), zamarrito canoso (Haplophaedia lugens) y corcovado dorsioscuro (Odontophorus melanonotus); (Freile y Santander 2005).

ANFIBIOS Y REPTILES

En las Alternativas de Manejo (1996) se reportan 47 especies herpetofaunísticas, de las cuales 33 constituyen anfibios y 14 reptiles. Sin embargo, en una Evaluación Rápida realizada en el 2004 por Díaz y Vargas, en cinco diferentes localidades de la provincia de Cotopaxi, se encontró 52 especies: 30 reptiles y 22 anfibios (Vásquez 2006). Hay que aclarar que Los Ilinizas no es una Reserva exclusivamente de páramo, posee también bosques de transición y de tierras bajas, esta combinación de pisos altitudinales contribuye a la presencia significativa, en términos de número de especie, pero a la vez, la geomorfología del área permite seguir una dinámica de especificación y endemismo. 

En estos bosques se han reportado una significativa presencia de ranitas de cristal (Centrolene lynchi, C. grandisonae, Cochranella grifithsi, Hialino batrachium valerioi); (MAE 1996). Adicionalmente, el número de especies del género Eleutherodactylus presentes en la RELI, con base en la Amphibia Web 
(2006), es superior: E. appendiculatus, E. crucifer, E. eremitus, E. nyctophylax, E. truebae, E. vertebralis (Brachycephalidae). También se encuentran: Átelopus mindoensis (Bufonidae), Hyloxalus awa, Colostethus jacobuspetersi, Epipedobates boulengeri (Dendrobatidae), rana marsupial (Gastrotheca guentheri), Caecilia guntheri (Caeciliidae), Epicrionops bicolor (Rhinatrematidae), entre otros (AmphibiaWeb Ecuador 2006). Dentro de los reptiles existen especies de páramo como lagartijas del género Pholidobolus. En los bosques y matorrales son evidentes la lagartija Anolis gemmosus (Polychrotidae) y la culebra Atractus roulei (Colubridae). En los bosques nublados y tierras bajas hay lagartijas como Prionodactylus vertebrales (Gymnophthalmidae), Anolis gemmosus y A. peraccaae (Polychrotidae), además, serpientes como Chironius grandisquamis, Liophis alviventris, Tantilla melanocephala y Urotheca euryzoma (Colubridae). Mientas que en las zonas intervenidas dominan los vipéridos como la papagayo o lorito (Botriechis schlegelii) y la hoja podrida (Bothrops atrox); (Díaz y Vargas 2004 cit. por Vásquez 2006).

PECES

Los ríos y quebradas que nacen en la parte alta de la Reserva forman parte del Sistema del Río Esmeraldas a través del Sistema del Río Toachi (ríos Pilatón, San Francisco y Tanti), estos ríos no se caracterizan por la gran diversidad de peces que albergan, pero mantienen grandes poblaciones de especies estenohalinas. En estos lugares Barriga (1994) registró 28 especies, de las cuales todas son residentes. Mientras que en la parte baja la lisita (Agonostomus monticola) y la sardina (Joturus daguae) son migratorias que llegan hasta el río Tanti, y el Mugil curema (Mugilidae) migra hasta cerca de la población de Alluriquín (MAE 1996).

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